Y ahora que la jubilación se acerca
resulta que tengo sentimientos encontrados.
Algunos días resulta que todo me parece
maravilloso.
Increíblemente maravilloso.
El proceso de ir viendo como un alumno
aprende a racionalizar.
El ver los ojos de alguien que anda
asustada con la formulación y al ir
haciéndolo va descubriendo como todo
va saliendo casi sin enterarse
y se va dando cuenta que memorizando
símbolos y valencias está la mayor parte
superado.
Y después de hacerlo durante el fin
de semana vuelve el lunes y se esmera
en hacerlo y lo logra y se siente la mujer
más feliz del mundo y yo siento
que con eso me sobra.
Y resulta que cuando el coronavirus
me moría por dejarlo.
Sentí que me encontraba al borde
y desbordada y ahora...
ya no sé ni lo que realmente quiero.
Dorita.
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