viernes, 16 de enero de 2026

Escrito 363

 Recuerdo que una alumna 

me regaló un perro hijo de una perra

increíble que trabajaba para la policía.

El padre de mi alumna era el encargado 

de la perra.

Yo al principio emocionada.

Después...

¡Qué historia con el perro!.

Era muy protector y se unió de tal forma 

a mí que no se separaba ni para dormir.

Tenía que dormirme poniéndola mi mano

sobre si lomo.

A cualquier ruido me despertaba.

Y salía a las puerta y despertaba 

a todos los vecinos.

Al final agotada, les dije a mis padres

que preguntarán a los clientes si alguien 

estaba interesado en este perro.

Sí,un matrimonio de personas mayores

que habían cambiado el piso

por una casa de campo estuvieron 

encantados en quedarse con él.

Mis padres me dijeron que estaban 

emocionados con el animal.

Se me olvidaba contarte que en una 

ocasión tuvo lombrices y gordísimas.

¡Qué asco!.

Además como.no se quería quedar 

solo en casa tenía que bajarle a la 

academia.

Dorita.


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