viernes, 16 de enero de 2026

Escrito 373

 Cuando llegue a Santander a vivir

estaba agotada.

Rechazaba el seguir dando clase

y me metí a hacer un curso en los 

Laboratorios Arroyo.

El jefe era un encanto.

Le dije que tenía los cursos de doctorado 

y que si me dirigía la texis doctoral.

Aceptó pero cayó enfermo 

de cáncer,muy agresivo,de médula.

Lo cierto es que no sé si sería por 

recomendación de los médicos de 

Valdecilla o por iniciativa propia 

fue a Francia a ser tratado y finalmente 

murió.

Terminé otra vez en la enseñanza y desde 

que volví a ella aquí en Santander 

hasta hoy han pasado más de treinta 

años.

Vividos muy intensamente.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario