domingo, 5 de febrero de 2017



Cuando el capitán

se fue,

la niña

quedó llorando.



El capitán prometió

que un día volvería

y si la encontraba

con ella se casaría.




Desde el balcón

de su casa,

contemplaba triste

el mar.



En el color

de las aguas,

los ojos

del capitán.





La casa

se le hizo chica

y gustó

de pasear.




Por un paseo

de castaños.....

se enfrentó

con unos ojos

más profundos

que la mar.






El capitán,

por su parte,

navegando

en alta mar.




Se encontró

con tales monstruos,

que obligaronle

a pensar,

en detalles de su vida

que bien quisiera

olvidar.




Si tuvo que ser  valiente

para lidiar

con las olas,

no menos para hacer

frente........

a aquel otro

capitán

que se  hacía

tan presente.



Cuando, por fin,

llegó a tierra,

a la niña

no encontró.



Paseando por las calles

de la ciudad

donde naciera,

sintió

como si por sus venas

una nueva vida

corriera.


No hay comentarios:

Publicar un comentario