Tu traición
ha tenido repercusión.
Antes,
aún sabiendo
que no era de tu agrado,
ponía atención
en las señales de tu perro.
Pasa demasiado tiempo solo.
Miradas
tras los cristales.
Se sorprendía.
A pesar de la cercanía
no podía correr hacía mí.
Miraba
hacia abajo.
El cuarto piso
da vértigo.
Golpeaba el cristal.
El barrido emocional
provocado
por tu comportamiento
paralizó
mis sentimientos hacia ti
y a todo lo relacionado contigo.
Un perdón sincero
rompería
las distancias.
Tu empecinamiento,
lo empeora.
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