Largas se hacen las horas
detrás de que el sol se pone.
Los días crecen;
cuando comenzábamos a soñar
con la primavera,
apareció
un invierno tenebroso.
Con su blanca sábana,
con su corazón de hierro,
nos hizo de un plumazo aterrizar.
Algunos ingenuos creíamos
que el rígido y gélido general,
este año,
no se acercaría.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario