Por el más alto
ajimez de la casona,
un fantasma,
que decidió quedarse,
contempla consternado
la rápida evolución
de la vida.
Poco a poco,
se va dejando ir.
Espera que lo que fue su hogar
vaya quedando sepultado.
Cuando la última piedra caiga
él se irá.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario