Engendrada
sobre la costilla
de la Madre Tierra
un día de primavera,
anda ahora
taciturna y triste.
Guarda en sus entrañas
esa bravura
que, sin lugar a dudas,
un día
veremos desplegar
con fuerza y energía,
con la belleza
de quien supo vivir
con dignidad
la riqueza
y también la pobreza.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario