Y la Angelita
se compró su cruz.
Mira que lleva años
preparando su tumba.
A esta,que nació aquí,
que sufrió penurias,
que se vió obligada
a irse a vivir con una tía a Madrid.
Porque a la Angelita
la tocó servir.
Eso sí se llevó
las ganas de triunfar
y una inteligencia vivaz.
Allí casó y dirigió de tal forma
que a sus hijas con las altas esferas
emparentó.
Esto no es impedimento
para que por nuestro pueblo pasee
una dulzura infantil
y una frescura desenfadada
y juvenil.
Pues bien,ya hace unos años
cacareó por el valle
que había de ser enterrada aquí.
Así a la chita callando
y pagando,
que a esta no la duelen prendas,
logró conseguir
en nuestro pequeño cementerio
un panteón en primera línea.
Ha sido la comidilla durante años
pero...
no ha habido marcha atrás.
Las hijas, más o menos,
obligadas a contemplar el lugar
donde a Angelita
habían de enterrar.
Tanto buscar la muerte ...
la encontró.
Diagnosticada de cáncer
le han abierto la cabeza
de oreja a oreja.
Ahora sí,guapa era y guapa es.
La última,
en Julio me dijo que iba a colocar
una gran cruz.
Le animé a que si iba a ser grande
que fuese bonita.
Me tranquilizo:
"De eso no tengas duda".
Ayer me informó
que ha estado en Medina
y que la cruz...
está al llegar.
Dorita.
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