viernes, 29 de agosto de 2025

Una semana en Rucandio.Episodio 1.

 Debido

a la accidentada vuelta

de la última vez del lugar,

cuando un camión

a toda velocidad

estuvo a punto

de con nuestra vida acabar,

tuve que coger un autobús

Burgos Oña.

A Rucandio...

solo llega previa solicitud expresa

con el consiguiente papeleo.

Llegué a Oña sin saber

sí tendría taxi

o suplicar a alguien

que me acercara al lugar.

Hubo 🍀.

El nieto de Agapito,

cuyo abuelo Contreras

estuvo más de una vez

merendando en nuestra casa,

hoy taxista

y que a Dios gracias

porque no es lo común

estaba en ese preciso momento

allí...

me acercó a Rucandio.

Derrochando simpática

por las dos partes...

viaje agradable.

No le dejé abandonar el lugar

sin primero comprobar

que la contrapuerta de hierro

era capaz de abrir.

Sin problemas ...

entré en nuestra casa familiar.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario