Me desperté pronto
con la ilusión
de escuchar los trinos de los pájaros.
No fue así.
Solo escuchaba golpes.
Pensé:"no pasa nada,
ya pararán".
Tampoco me importaba,
allí ♾️ me faltaban horas
para ir al monte y contemplar.
Nada importaba tan solo los pájaros,los corzos,el jabalí,las ardillas....
No recuerdo lo que encontré ese día;
caí a la cama rendida
después de que el móvil señalara
treinta mil pasos.
Al día siguiente sí...
los pajaritos me despertaron temprano.
Salí a la calle.
Juanita ya estaba en la carretera
andando rápidamente
cuesta arriba,
cuesta abajo.
Cuando la saludé ella estaba tomando
el camino hacía Madrid de Caderechas.
Estaba desesperada.
Se quejaba amargamente
de Julito y su madre.
Inciso...
todo lo que cuento fruto de mi imaginación.
Según ella decía
le habían talado
un árbol de cuarenta años de su propiedad
para construir una leñera.
Además este inmueble
no solo invadía su propiedad
sino también la del vecino
que había fallecido
unos meses atrás.
No paraba de decir
que ella sabía que estaban envenenado los
otros árboles colindantes
pero sin resultados.
Ella había estado vendiendo
fruta en un mercado local.
Al llegar se encontró
con el panorama.
El día se me agrió.
No solo por ser bióloga.
Dorita.
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