viernes, 29 de agosto de 2025

Una semana en Rucandio 2

 Me desperté pronto

con la ilusión

de escuchar los trinos de los pájaros.

No fue así.

Solo escuchaba golpes.

Pensé:"no pasa nada,

ya pararán".

Tampoco me importaba,

allí ♾️ me faltaban horas

para ir al monte y contemplar.

Nada importaba tan solo los pájaros,los corzos,el jabalí,las ardillas....

No recuerdo lo que encontré ese día;

caí a la cama rendida

después de que el móvil señalara

treinta mil pasos.

Al día siguiente sí...

los pajaritos me despertaron temprano.

Salí a la calle.

Juanita ya estaba en la carretera

andando rápidamente

cuesta arriba,

cuesta abajo.

Cuando la saludé ella estaba tomando 

el camino hacía Madrid de Caderechas.

Estaba desesperada.

Se quejaba amargamente

de Julito y su madre.

Inciso...

todo lo que cuento fruto de mi imaginación.

Según ella decía

le habían talado

un árbol de cuarenta años de su propiedad 

para construir una leñera.

Además este inmueble

no solo invadía su propiedad

sino también la del vecino

que había fallecido

unos meses atrás.

No paraba de decir

que ella sabía que estaban envenenado los

otros árboles colindantes

pero sin resultados.

Ella había estado vendiendo

fruta en un mercado local.

Al llegar se encontró

con el panorama.

El día se me agrió.

No solo por ser bióloga.

Dorita.


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