¡Cómo estaba hoy la mar!.
Toda ella empoderada.
Engrandecida.
Belleza...
pura belleza.
Un grito...
casi violento
de creación.
Una mar
rompiendo tranquilidad.
Una mar
que hace al hombre chico
retándole
a dejarla en paz.
El hombre
aún resistiéndose se aleja;
no abandona el lugar.
Fácil caer extasiado
ante el espejo
de esta mar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario