Y es buena la Cayetana,
eso nadie lo duda,
pero su obsesión corre a la par
con su bondad.
Si pudiera...
compraría
todas las casas destartaladas
del pueblo y las restauraría.
Incluida la de enfrente de la suya.
La que en su día fue
de los maestros
y hoy alquilada
a personas ruidosas.
No le han hecho ni caso.
Hace dos años propuso
a los vecinos hacerse con ella
y así gozarían de liquidez
para reparaciones.
Ni mu.
Nadie respiró.
Tan solo una persona
le siguió el rollo.
Resulta que son malhablados...
y algo más pero
cuando alguien necesita algo
son los primeros en actuar.
Yo me apunto
a que sigan donde están.
Dorita.
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