Era imposible.
Allí yo no estaba.
Era en otro lugar.
Me lo he tenido que tragar
y perdonar.
Subí
por esa calle pindia
que a la iglesia va
y por la trasera
llegué a su terraza.
He desconfiado de tí.
Con mi lógica
no podía ser otra persona
pero no te vi.
Perdón te pido.
Eso no quiere decir
que todo lo anterior vivido
no me venga a mientes de repente.
No te ví.
Te pido perdón por juzgarte.
La cara de estupefacción
mayúscula.
Simplemente...
es la primera vez
que me pasa un caso igual.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario