Esta pareja,
la de Viesgo y la Palentina,
no salían de los bares.
Eso es lo de menos.
Formaban grupo con otras parejas
que al parecer se lo pasaban
de miedo.
Lo que ya llamaba mucho
la atención en el barrio
era que cuando era tarde y ya andaban
algo más que cargados
se iban juntos al ferrocarril
a esperar que pasarán trenes
y enseñaban sus culos.
En fin,para mí increíble.
Dorita.
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