sábado, 3 de enero de 2026

Escrito 204

 Éramos la segunda promoción 

en aquel jovencísimo centro.

Los profesores nos mimaban.

Eran muy cercanos y aquello se parecía 

más a una familia 

que a una universidad.

Ellos me dió una increíble libertad 

de movimiento conociendo 

y relacionándome con todo tipo

de personas.

Desde reaccionarios con virulencia 

al antiguo régimen hasta una excelente 

mujer que era del Opus Dei.

Todos tenían cabida en mi cerebro 

y en mi corazón.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario