Aquí estamos Jesús y yo
en el restaurante Picos de Europa
en el centro de Santander.
En frente de la calle Burgos.
Al lado de una señora de casi noventa y dos
que en principio quería sentarse
en una mesa,la mejor,donde las vistas
son espectaculares pero que en el último
momento sintió miedo
y la señora Julia tomó la sublime decisión
de no aventurarse con el escalón
y se colocó en una mesa a nuestro lado.
También yo quería ese lugar privilegiado
pero Jesús,mi marido,
decidió ponerse donde estamos
porque dijo que abajo estaba la puerta
en frente.
No quise discutir pero para un día
que hemos llegado los primeros y la mesa
estaba vacía y sin el cartelito de reservado
hubiera estado muy pero que muy bien.
Dorita.
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