lunes, 5 de enero de 2026

Escrito 231

 En segundo de magisterio 

llegó a nuestra escuela un muchacho 

de la pública 

que se encaprichó conmigo.

Voy a llamarle ,M.A.

Había renunciado a la anterior chifladura 

pero seguía ocupando mi mente.

En mi interior estaba buscando

el padre arrebatado

que me diera protección.

Tanto insistió el chico 

que le dije:

"Vamos a tomarlo como un experimento.

No estoy enamorada de tí 

sino de Fulanito.

Sí funciona bien, si no hasta luego Lucas".

Apasionado de los besos.

A más no llegábamos .

Imposible con mi condicionamiento.

Me contaba cosas de su familia 

por ejemplo que si madre se casó 

embarazada.

Tal vez lo peor que me podía contar

con aquella mente mía 

totalmente adiestrada.

En mi casa eran más que estrictas

y ya se sabe en seguida se las tachaba 

de p.

Era así.

Gracias a Dios en este terreno 

se ha evolucionado hasta demasiado.

En algunos casos para muy bien.

Tantos besos y abrazos estaba axfisiada.

Dorita.



No hay comentarios:

Publicar un comentario