En el fondo era maltratarme
por sentimiento de culpabilidad.
El salir con este chico solo por revancha
era algo que me parecía despreciable
y probablemente lo era.
Eso sí yo le dije de antemano la verdad.
Una de las primeras personas
que escucho mi chifladura
fue mi tío Andrés.
El pobre agobiado llamó a mi madre.
Está le dijo que me llevara al médico.
Fuimos.
Con tan buena suerte que era un hombre
muy inteligente y humano.
Me preguntó que si había realizado
el acto sexual.
Le respondí que no.
Inmediatamente dijo:
"Está chica está diciendo la verdad,
estoy seguro.No voy a hacerla
ninguna prueba".
Dirigiéndose a mí:
"No es un problema de embarazo,
trabajo en el Clínico y allí me tienes
para cuando me necesites.
Aquí tienes mi teléfono,
puedes venir a verme cuando lo creas
oportuno.Te lo repito, aunque lo digas
un millón de veces me da igual,
no estás embarazada y no te voy a hacer
ninguna prueba.
Dorita.
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