martes, 6 de enero de 2026

Escrito 243

 En el grupo de Argelinos que conocí 

en Estrasburgo estaba un berebere.

Se sentía diferente del resto.

Era amable y para nada conflictivo

pero dejaba muy claro que era diferente 

y aún viviendo en residencia universitaria 

como los demás se preparaba su propia

comida.

También en el grupo había un hombre 

encantador con una inteligencia 

privilegiada pero con un cuerpo deforme

era muy querido y respetado por todos.

También se preparaba sus propias 

comidas.

Su familia vivía en el desierto.

Se estaba doctorando en letras.

El resto todos de diferentes ingenierías.

Estudiaban con mucha seriedad

y se apoyaban entre ellos.

También conocí a una mujer maravillosa.

Algo así como una monja dentro 

del Islam.

Me impresionó su fortaleza,entrega,

delicadeza y dulzura.

Ayudaba a todo el mundo 

sin esperar nada a cambio.

Me invitó a hacer con ella el Ramadán.

Me dió explicaciones convincentes 

de que no me dañaría la salud.

Lo hice.

Dorita.

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