En Estrasburgo hay una red de residencias
universitarias.
Cuando yo estuve al principio aterricé
en una que no me gustaba demasiado.
Allí conocí a un Iraní.
Sus padres eran profesores.
Se las habían ingeniado para sacarle
de un pais que estaba en guerra.
A él le habían obligado a participar
en ella.
Le caí muy bien.
Pretendió salir conmigo.
Parecía una buena persona.
Tenía pinta de que su familia también
lo era.
Me agasajaba con pistachos.
Yo fui directa al grano.
Le pregunté que si había tenido que
matar a alguien...
no fue capaz de responder.
Eso no me gustó.
No le di cabida a nada.
Después me cambié de residencia
universitaria porque recibí dinero
y lo pude hacer.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario