sábado, 10 de enero de 2026

Escrito 275

 Mi amistad con la familia 

que tuvo que irse a México dura hasta

hoy en día.

Recuerdo que en los paseos con esta mujer

me iba diciendo que clave de vivir 

contenta era en saber que todos formamos

una unidad.

Me invitó a no dejar entrar en mi mente 

ningún pensamiento negativo.

Observarme y cambiar de idea 

cuando intentaban apoderarse 

de mí.

Saber que yo era dueña de mi cuerpo 

y de mi mente.

Que ellos eran mis instrumentos 

y que yo no era su esclava.

Me decía también que esto era

lo que debía trasmitir la iglesia Católica 

y que debía ser asignatura en las escuelas 

e institutos.

Dorita.


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