Con lo.que hoy conocemos
es prácticamente imposible saber
si hubo alguna relación entre lo que
yo mantuve en mis pensamientos
y si experiencia.
Mi amiga intensificó su amistad.
De cualquier modo yo sí que tengo
claro la relación entre el sentirse mal
y la manifestación de dolencias.
Por aquella época,en la que me sentía
fatal, sufrí de muchísimos dolores
de rodillas hasta el punto de no poder
arrodillarme sun dolor intenso.
También cuando iba por las casas
dando clases retornaba a casa
con increíbles dolores de piernas.
A raíz de esta práctica inducida
por mi amiga no he vuelto a tener
jamás dolor de articulaciones.
Tampoco hoy por hoy estoy es demostrable.
Sin embargo lo he vivido.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario