Al finalizar, preguntó a la muchacha
por lo que había sentido.
Mucho calor.
También a mí.
Notaba como una calefacción en la palma
de mis manos.
Me llamó un día diciendo que había
surtido efecto.
La chica al parecer estaba bien.
Le habían dado el alta.
Le dije...mira contentísima pero
por favor no estoy dispuesta a pasarme
el día con una historia que ni domino,
ni sé si realmente funciona o no
y además lo que me faltaba trabajaba
como una mula desde las siete de la mañana
hasta las once de la noche,muchos días
para poder pagar el crédito y ya no podía más.
La verdad,nunca más me pidió colaboracio es.
Eso sí me dijo:
"Tienes que conocer a una persona muy
especial.Te va a sorprender.
Vete a la Peña Amaya,busca a su guarda
y dile que vienes de mi parte.Ya verás
te sorprenderá".
Al parecer,según me contó,
cuando él le visitó le mandó decir un número
y automáticamente le dijo que su madre
había fallecido de cáncer.
Era verdad y no lo podía saber porque
él llevaba poco tiempo en Burgos
y no se lo había contado a nadie.
Dorita.
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