Pues a su madre y a su abuela
solo se les ocurrió la genial idea
de prepararle el matrimonio
con una prima suya que no tan siquiera conocía.
Al parecer el padre de esta no quería
que se casase con el chico elegido
y entre todos ellos fastidiaron la
existencia a los jóvenes.
Cuando acabo la mili...a la boda.
Él que tenía una depresión de caballo
no se opuso.
Pero a los pocos días de estar casados
la muchacha empezó a frotarse la cara
hasta hacerse sangre diciendo
que Jesús que así se llama mi marido
con las barbas le estaba inyectando
veneno.
Ahí empezó el calvario de los dos.
Después de eso la operación de vesícula
sin estar enferma tan solo porque
decía que a su madre le habían
tenido que operar y que ella para
evitarlo se iba a operar.
La seguridad social
no la admitió semejante locura pero
no paró hasta que Jesús le pagó
una operación privada.
Dorita.
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