Santa Casilda fue una princesa
mora del siglo IX,hija del Rey moro
de Toledo.
Tenía muy buen corazón y le daba mucha
pena de los cautivos cristianos
que tenía su padre y les ayudaba.
Tenía muchas hemorragias.
A su padre le hablaron de unas aguas
curativas en Burgos y llevó a su hija
allí y se curó.
También allí ayudaba a los cautivos
llevándoles pan.
Algunos de los criados de su padre
se lo dijeron y este un día la pidió
que le enseñará lo que llevaba
en el mandil.
Al abrirlo el pan se había trasformado
en rosas.
Permaneció en este lugar burgalés
y se hizo cristiana.
Dorita.
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