viernes, 16 de enero de 2026

Escrito 368

 Pensándolo bien en Burgos 

no todo fue vida y dulzura.

Si es verdad que los niños me daban

muchísimas alegrías pero no me faltaron 

disgustos.

Recuerdo una vez que tenía metido en 

la cartera un poco de dinero 

porque quería comprar algo.

Estuve dando clase y abrí la cartera 

porque me pagó alguien y me di

cuenta que me faltaba el dinero.

Empecé a pensar y caí en la cuenta 

que no había salido ningún alumnoNadiev

de los que habían entrado esa tarde

así que cerré la puerta y dije:

"Me ha faltado una cantidad de dinero 

de la cartera y la persona que me lo ha 

cogido está aquí.

Es mejor que me lo devuelva 

porque sino voy a llamar a la policía 

y va a ser peor".

Como es lógico nadie dijo nada.

Un chico de segundo de bachillerato 

me dijo que lo mejor era que yo me 

quedara allí con todos los alumnos 

y que él entrara en mi despacho 

y que fuera entrando uno a uno.

De esa forma la persona que me lo había 

quitado se lo podía dar

y los demás no se enteraban 

y no quedaría en evidencia.

Dorita.



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