viernes, 16 de enero de 2026

Escrito 370

 También tuve casos de booling.

Recuerdo una chica muy guapa y 

encantadora llamada Susana.

Pues bien desde que era pequeña 

empezaron a decir como si fuese 

una broma que de su abrigo

salían gusanas debido a llamarse

Susana.

Pasaron a no querer dejar nadie 

sus abrigos al lado del suyo.

En el perchero su abrigo solo

y todos los demás en otro lugar.

Esto se fue arrastrando durante los

años hasta que la muchacha 

tuvo que asistir al psiquiatra.

Terminó sus estudios universitarios 

con excelentes notas y hoy es una 

gran profesional.

Yo hice por ella lo que pude.

Apoyo incondicional.

Dorita.

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