También tuve casos de booling.
Recuerdo una chica muy guapa y
encantadora llamada Susana.
Pues bien desde que era pequeña
empezaron a decir como si fuese
una broma que de su abrigo
salían gusanas debido a llamarse
Susana.
Pasaron a no querer dejar nadie
sus abrigos al lado del suyo.
En el perchero su abrigo solo
y todos los demás en otro lugar.
Esto se fue arrastrando durante los
años hasta que la muchacha
tuvo que asistir al psiquiatra.
Terminó sus estudios universitarios
con excelentes notas y hoy es una
gran profesional.
Yo hice por ella lo que pude.
Apoyo incondicional.
Dorita.
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