viernes, 13 de enero de 2023

La luna y la muerte

 Testigo es la luna

de la sangre derramada.

En la oscuridad de la noche

cuando los árboles callan,

la luna cierra sus párpados.

No soporta ver los ojos

entre la sangre clavados.

Como en esa haciaga tarde

cuando el toro

tiende al torero sobre la arena,

anda la Luna asustada.

El viento pasa su áspera lengua

como navaja afilada.

La nieve cubre los cuerpos

con una sábana helada.

La noche se hace larga,

sueña con la vida

porque la muerte la espanta.

Lo diferente del caso

es que el toro no es un toro,

es un ejército de hombres.

En este circo,

no mueren el animal o el hombre.

Los que mueren 

son jóvenes.

quienes jamás eligieron

participar

en este siniestro juego.

Dorita.



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