martes, 5 de agosto de 2025

De golondrinas y murciélagos.

 El caso es

que ya en 1971

andaba Delibes padres

muy preocupado

por el descenso de golondrinas

y murciélagos.

Pues bien

puedo decir con agrado

que ya desde la primavera

he contemplado en Reinosa 

y Aguilar multitud.

En Rucandio en Julio

no digamos...

en casa de mi tía Nieves

se pasean como Pedro por su casa.

Las miran ilusionados

y las dejan hacer 

lo que las de la gana.

En los aleros de la casa de la Faustina

no cabe un nido más.

En la leñera de nuestra casa

habitan junto a los murciélagos.

Ni entro allí

para no molestar.

Y el cielo...

el cielo de Rucandio

no puede estar más feliz

contemplando sus idas y venidas.

Dorita.

Dorita.

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