Realmente no tenia tiempo
para ocuparme de comidas.
Cuando empecé a estar un poco
más desahogada dejé de dar clase
los domingos y al principio en autobús
y luego en coche de quinta mano
iba a Medina el séptimo día de la semana
a estar con ellos y a traerme
frutas y verduras de casa.
Las riquísimas manzanas de Rucandio.
Durante años me alimenté de frutas
y verduras crudas,queso,leche
y frutos secos.
Cuando terminaba de comer me bajaba
al bar del Pino a tomar un café.
Era un sitio cutre pero me sentía bien.
Tenía alumnos cuyos padres eran
propietarios de bares pero no iba
para que no me agobiasen con la evolución
académica de sus hijos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario