sábado, 7 de enero de 2023

A mi madre

 Te fuiste.

No sé a donde.

Dejaste entre nosotros:

el sabor de las cerezas,

el sacrificio obligado,

tu infancia nunca vivida,

el olor a jazmines y rosas

de nuestros hermanos perdidos.

Nos regalaste:

la devoción

por los robles,las encinas,los nogales.

El sabor a sopas de ajo

y el asado de conejo

con tomillo y con orégano.

El chocolate la mañana de Reyes

y las torrijas por Pascua.

Al irte,

la responsabilidad quedó

sobre mi piel de por vida.

El sabor de la familia,

la aceptación,

la admiración,

a los diferentes,


 el mejor de los regalos.

Encontrando en todos ellos

el ecosistema más bello.

La veneración al anciano

y al menos capacitado

llegó 

de la inmensa sabiduría

de tus palabras.

Dorita.

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