martes, 16 de diciembre de 2025

Escrito 119

 Al volver en verano,

que fue cuando fui más consciente 

de todo,

ya nada parecía ser lo mismo.

Entre mi forma de ver el 🌎 

y el suyo un abismo.

Vi como la Juanita acudía a casa

de la Eloísa y la iba iniciando

en cosas que intuía no eran de niñas.

Y lo mismo me paso con Margarita 

me contó algo respecto a los chicos

que me dió asco.

Al parecer se lo había contado 

una familiar directa.

Una resinera que duró muy poco

en el pueblo también en la misma 

dirección hablaba con ellas 

de cosas que había oído en su casa.

En mis juegos quedé sola.

Me aficioné a plantar flores

en las candajas que encontraba 

por la calle.

Mandaba que me hicieran un agujero 

en la parte de abajo.

Las llenaba de tierra

y ponía plantas que arrancaba con raíz

y disfrutaba cada día 

observando si crecían.

Dorita.


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