viernes, 26 de diciembre de 2025

Escrito 155

 El ver como su vecino le había 

cortado el cerezo la sumió 

en un ataque de ansiedad 

no había forma de tranquilizarla.

Hablé con él tal vecino

y lo que me dijo era que daba pocas 

cerezas.

Lo cierto es que se preparó una leñera

sin tener en cuenta si aquello que estaba

haciendo era lo correcto o no.

Simplemente allá que te voy.

La otra persona perjudicada por su acción 

acababa de morir .

Se puso en contacto con una señora

que había trabajado en el juzgado

y que también estaba muy enfadada 

con el muchacho en cuestión.

Había tenido juicio con ellos y había 

ganado.

Resultó que la madre de este chico,

que hoy roza los cien,

un buen día se despertó pensando

que la que había trabajado en el juzgado 

tenía sembradas patatas en una finca

que a su buen entender era de los curas

de antaño de los que su difunto marido

era descendiente.

Dorita.

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