Ha sido después de su muerte
cuando yo he descubierto lo más bello
de su personalidad.
Antes aunque así lo sintiera,
tal vez tanto como ahora,
era borrado por esa obsesión suya
con mi hermano,
por las amarguras del alma que a veces
la brotaban desde lo más hondo
y todo ello solo lograba mi desconcierto
y en ocasiones mi rechazo
o mi alejamiento.
Ahora es todo completamente distinto.
He llegado a entender el porqué
de muchas de sus reacciones
y aparece ante mis ojos bella,
bellísima.Una mujer fuerte.
Muchas veces maltratada por circunstancias de las que ella ...
nada había tenido que ver.
Cosas que le habían marcado a fuego.
Cosas que ya formaban parte de su piel.
Cosas que le habían endurecido.
Sin embargo ahora que ya las dos valvas
no existían,podía sentir la pureza
de una perla difícil de encontrar.
Dorita.
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