Lo que me decepcionó fue algo
muy apreciado allí,la Tarte Flambée.
No recuerdo si fue la embajada
o alguna otra institución los que nos
invitaron a degustar la Tarte Flambée
como lo más de lo más.
¡Qué decepción!.
Tal vez ahora libre de prejuicios
me gustaría.
En aquel entonces a mí solo me sabía
a pan y cebolla.
¡Qué le vamos a hacer así fue!.
Dorita.
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