jueves, 18 de diciembre de 2025

Escrito 125

 Tantas veces,mi padre,

nos contó la historia y lo que le gustaba 

cazar...

que cuando a los treinta y cinco años

me acerqué para conocer el lugar

me decepcionó.

Mi imaginación había fabricado 

un lugar que nada tenía que ver 

con la realidad.

Pero claro...

cuando mi padre era pequeño allí 

había almendros,olivos,las fincas estaban 

cultivadas...

y cuando yo llegué 

los almendros estaban secos,

quedaban olivos llenos de maleza

y los campos yermos.

El cortijo pertenecía a unas encantadoras

primas que no dudaron

después de oírme relatar mis recuerdos 

imaginarios en querérmelo vender

a bajo precio.

Me hubiera gustado 

pero estaba trabajando como profesora

en mi academia de Burgos.

Toda la familia insistía en que me fuese

a vivir allí con ellos.

Gozaban de un alto nivel de vida

y me propusieron facilitarme

en abrir una academia allí en Baza.

Tentador.

No podía abandonar un proyecto 

en el que había puesto 

alma,vida y corazón.

Dorita.

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