martes, 30 de diciembre de 2025

Escrito 182

 Inma,

te contaré algo que me ocurrió 

en Strasburgo.

Ahora reflexionando sobre mi vida

pienso que tengo mucho que agradecerle 

a mí abuela.

Callarme está boquita y no quejarme

de los traumas.

Gracias a todo lo que me contó 

jamás me he metido en cosas 

que no me pertenecieran.

Mira allí conocí ,entre otra mucha gente,

a un muchacho vasco 

que había estudiado en Deusto

y que su responsable académico 

un Jesuita le preparó todo para que estuviera 

viviendo ese año allí,en Strasburgo.

Hizo lo indecible para que saliera 

con él.

Era guapo de eso no cabe duda.

Estaba impregnado de tristeza

y eso me echaba para atrás.

Al final me contó su grave problema.

Había muerto su padre y él andaba

con la mosca detrás de la oreja 

porque era un empresario con muchísimo 

dinero.

Contrató un detective y lo que descubrió 

casi le lleva a la tumba.

Era su propia madre quien lo había 

liquidado.

Dudé si salir con él o no.

Creo que hice muy bien diciendo 

que no.

Dorita.


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