Si no lo cuento reviento.
Y es que resulta que aquí
en esta España nuestra se ha puesto
de moda en las escuelas un nuevo
método basado en que todos los niños
han de ser felices
y se hacen horas y medias diarias
de asambleas y cosas del pelo
que a mí me dejan anonadada.
El problema,a mí entender,no está
en buscar la felicidad de los niños
que eso lo quieren hasta los más pequeños.
El problema radica en lo que pretenden
que sea la felicidad
y por h o por b nada tiene que ver
con lo que yo entiendo por ello.
Y en este ir y venir y trajinar
con juegos,salidas,abrazos y todas
estas cosas que aún estando bien
crean a veces un descontrol
con el que muchas maestras
no pueden lidiar
se termina por echar la culpa a padres
y demás allegados porque según
ellas es imposible con todo
el derroche de amor en el colegio
los niños debieran de vivir
como en el paraíso.
Pero para desconcierto de todos,
♾️ bajo mi entender,resulta
que el booling y las agresiones se
multiplican.
Cuando después de estar sometidos
los padres y allegados a un tercer grado
se detecta eso... que ha existido booling
y que por ejemplo durante mes y medio
un grupo de niños de siete le obligan
a una compañera a interrumpir y
boicotear la clase para ser admitida
en sus juegos y que sino la aíslan.
Pues resulta que cuando lo verbaliza...
pues eso que el protocolo es muy duro
y difícil y que casi seguro
que se lo inventó.
Dorita.
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