No creo que pudiera vivir
en Barcelona.
Y no es porque porque no reconozca
que tal vez sea un lugar idílico.
No para mí.
Hija de andaluz y castellana.
Amo profundamente hablar
en esta lengua con la que me marcó
las más profundas y auténticas
expresiones.
A esto no renunciaría jamás de las jamases.
Además,estoy segura sería tratada
como alguien de segunda.
Si ya la vida nos trae lo suyo.
Como para andar en esas.
Ay...mi Burgos querido
y mi Granada del alma
y este Santander de acogida
que me acuna y que me mima.
Dorita.
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