jueves, 25 de diciembre de 2025

Escrito 148

 Esta mañana,

día de Navidad,

me he levantado tarde.

Normalmente ceno muy poco.

Ayer la excepción, Nochebuena y

el cumpleaños de Jesús.

Me excedí y estuve molesta.

Al final caí profundamente dormida.

Amanecí a las once.

Bajé la basura, tenía muy poca

pero no quería que el olor de los restos 

del marisco impregnaran la cocina.

Bajé con un abrigo de piel auténtica 

comprada a los gitanos de Santander 

por quince euros.

Suelen ser de personas mayores 

recién fallecidas .

Los usaron como un auténtico lujo

pagando por ellos auténticas fortunas.

Los familiares los ven como algo

a no usar.

Da igual la calidad.Lo que prima es

la repulsión por estar hechos

con pieles de animales.

Me da igual lo que piensen.

Primero es ropa que esta destinada

a la basura.

Segundo está en perfecto estado.

Tercero aquí en Burgos tenemos 

temperaturas bajo cero.

Con ninguna otra prenda voy más 

abrigada.

No tengo ganas de volver a Santander 

con un catarro de pronóstico reservado.

Quinto estoy guapísima con él.

Dorita.



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