Empezó a ponerse nerviosa
diciéndome que no creía en brujas.
¡Y que tendrá que ver la lechuza
con las brujas,digo yo!.
Para cambiar de conversación
y por tener ante mis ojos madrigueras
de meloncillos le empecé a hablar
de ellos y de que cada vez estaba
viendo más casitas de ellos.
Me dijo que jamás les había visto.
Es difícil repliqué porque son nocturnos.
Le enseñé fotos con el móvil.
Abriendo mucho los ojos me dijo:
"Sí los conozco,se metió uno en
la casa donde solo tengo la sidra
y el vinagre.Se introdujo por la gatera.
No consiguió salir y murió por inanición.
Fui a por vinagre y me encontré
al animal muerto y el difunto Toñín
el rojo cogió una carretilla y le llevamos
a enterrar a las viñas".
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario