Cuando volvimos a Burgos
no nos lo podíamos creer.
Teníamos una amiga,
cuyo nombre mejor dejarlo ahí,
porque está de pareja con un médico
de Ávila y ya sabes
que la tierra es redonda
y parece que no pero...,
digo teníamos porque ya no es mi amiga.
De M.Jose. Si...a pesar de lo que pasó
y se lo contamos...y lo denunció.
Nos llamó Honorio para invitarnos
a comer con su familia a M.José y a mí
y nos hizo partícipes de la movida.
Por supuesto renunciamos
Pero te puedes imaginar el disgusto
pensando en Honorio.
Toda tu familia es exquisita y estuvimos
como en la gloria.
Él quería saber quién me había dicho
que él iba a estar allí y le conté
lo del sueño.
Le dije también que no era el único.
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