jueves, 25 de diciembre de 2025

Escrito 146

 Llegué a Besancon 

como una ingenua chica de provincias.

Los ángeles,que nunca me faltaron,

me ayudaron a salir airosa 

de la multitud de situaciones 

en las que me iba encontrando.

El tipo de alimentación, el horario de comidas,el sabor del café y ya ni hablar

de esos retretes franceses que teníamos 

en el centro de enseñanza de francés 

para extranjeros en el que estuve.

Imposible de adaptarme.

Los olores,la incomoda posición 

para hacer nuestras necesidades.

La residencia universitaria de aquel lugar

en ese tiempo por lo menos era mejorable.

Nada que ver con las cómodas e 

impecables residencias en las que yo 

había vivido tanto en Valladolid 

como en Salamanca.

Entre ellas dos patrimonio histórico 

como "La Torre del aire" en Salamanca 

o la residencia de las Teresianas

de Poveda también en Salamanca 

en el cogollito de las Universidades.

Pero ese sentirme fuera de España 

y tener que ir resolviendo en idioma 

extranjero era para mí algo bello.

Dorita.

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