miércoles, 24 de diciembre de 2025

Escrito 144

 En un cartel de la Universidad Pontificia 

decía que se podía acceder 

a becas en Europa y Australia.

Harta de lo vivido en la oposición 

y no atrayéndome volver a casa

después de llevar fuera de ella

desde los nueve.

Con la salvedad de los veranos.

Sí,pero en los veranos toda la familia 

trabajábamos sin parar desde 

las siete de la mañana hasta las once

de la noche vendiendo 

en nuestro propio supermercado.

En Medina de Pomar.

Fue ese tiempo en que Bilbao

tenía tal contaminación 

que salías de casa con camisa blanca 

y volvías a casa con gris o negra.

En vacaciones salían de allí 

en busca de salud ambiental 

y Medina de Pomar es una bella

población que veía como

en los veranos multiplicaba 

su población por diez.

Vendíamos de todo.

También jamones y chorizos 

curados en Rucandio.

Toda clase de verduras que recogíamos

los domingos.

En cuanto a la fruta,nuestras cerezas 

eran tremendamente apreciadas.

Es decir sí iba de vacaciones 

pero entregados al trabajo.

Recuerdo que mi hermano y yo

íbamos al río Trueba a nadar

con sus amigos a las once de la noche.

Sufrí de cistitis y mucho.

Dorita.

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