sábado, 20 de diciembre de 2025

Escrito 134

 Cohabita en mi corazón 

junto a mi infancia,

antes de ir a la Enseñanza,

una historia que me desgarraba.

Me hablaba mi abuela de una señora

más o menos de su edad

que vivía en una casa situada

un poco más abajo de la suya.

Era una mujer guapa 

con un marido que la adoraba.

No recuerdo cuáles eran sus problemas 

pero caminaba muchas veces

de nuestro pueblo a uno vecino

a unos cuantos kilómetros de distancia.

Mi abuela insistía en que su auténtico

problema fue el ocio.

Su marido la dejaba absoluta libertad.

A saber.

Lo cierto que esta mujer se picó al vino.

Volvía de aquel pueblo borracha.

Con mi abuela era un ser especial.

Se apiedaba de la vida con tantas estrecheces

que llevaba.

En una ocasión se presentó con angulas

para compartir con ella.

Lo cierto es que un día que las hijas

discutieron con ella al volver ebria

cogió matarratas y se suicidó.

Nada pudieron hacer por ella.

Toda la familia hizo piña.

Jamás se comentó nada de ello en el pueblo.

Yo les adoro a todos ellos.

Dorita.

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