Y pensándolo bien...
Rucandio imprime carácter.
Doña Pilar fue capaz
de hacer durar a su marido
casi hasta los cien.
Echo el kilo para lograrlo.
A mí no me extraña es ambiciosa.
Vive pero también cerca de los cien.
Como iba a permitir
prescindir de su jubilación.
La tenía muy idealizada
pero este verano pasado
cuando le salir de su boca
el subconsciente
cargado de envidia hacia mi persona
no lo podía entender.
Y pensar que hice magisterio
por la imagen idílica
y muy distorsionada
de lo que después he podido constatar.
Que decepción.
Tarde una semana en asimilarlo
y echar fuera de mi cuerpo
la rabia...de haber vivido
en semejante engaño.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario