La señora Faustina fue perjudicada.
Se reunieron los hombres ,en concejo,
y decidieron por donde debía ir
la nueva carretera,la asfaltada.
La pobre mujer se repuso al disgusto
de hecho vivió hasta los noventa y tantos.
Pero una enorme finca suya
quedó dividida en dos partes
y por el medio la carretera.
De otros no sé como quedarían.
La señora Faustina no era muy querida
en el pueblo
y nunca supe porque.
Al parecer se había ido de joven
con el marido de la Casilda
y les pescaron en un prado.
Cuando le pregunté a mí abuela
me dijo:"a esa mujer mucho respeto
que por sus palabras nunca ha habido
un ruido en el pueblo ".
La vida me ha enseñado
que guardar silencio es una gran virtud.
Yo acudía a ella cuando me mandaban
a por vinagre.
Ella tenía la camisa del vinagre
y lo fabricaba.
Yo hoy tengo camisas de todas clases
con las que fabrico
un montón de fermentados.
Dorita.
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