Por necesidades fisiológicas de otra
índole terminó de arborícola
o rupestre como os guste llamarle
a sedentario.
Resulta que vivía en frente de nuestra
casa un pastor,Amancio,casado
con la Constancia.
Una vida tranquila hasta que comenzaron
las vistas de Elíseo
mientras Amancio estaba con el ganado.
Mi abuela,desde su casa,lo veía todo
y sufría por Amancio.
Un día fue al campo y se lo dijo
a Amancio.
En vez de investigar y pescarles
se lo contó a ella.
No lo podía creer.
Terminó yéndose al Paramo de Masa
y allí murió de pena.
Dorita.
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