Al final de la calle de la Iglesia
llegando a la plazoleta
donde hoy está el ayuntamiento.
Rucandio es ayuntamiento
de un montón de pequeños pueblos
que cada uno de ellos tiene más población
que él.
♾️ ha sido así y así se mantiene.
Al final de la calle de la Iglesia vivía
el señor Jacinto y la señora Águeda.
Había sido forestal
y se conocía todo el santoral.
De vez en cuando hacía alarde de ello.
Yo siempre le recuerdo
a la puerta de casa sentado en
las escalerillas y con un bastón
que extendía hasta mitad de la calle
para echarnos el alto
al bajar descontrolados.
Nos llamaba jayos...
refiriéndose a los grajos.
La verdad es que no le dejábamos
ni una ciruela en su ciruelo
"cojón de fraile".
Está variedad ya no está de moda
pero a mí me encanta.
Dorita.
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